PRIMERA luna de PRIMAVERA
Este poema de Jose Luis Ibarzábal abre la estación con una luna que no trae calma, sino memoria, crítica y desgarro.
Entre la ironía, la mirada social y la denuncia, el texto contrapone la liturgia visible de la fiesta con la violencia del mundo, dejando un cierre amargo y lúcido.
Se fue la luna de abril Con ella las ilusiones De ésas nuestras aficiones De nieve, cumbres y esquís
Por fin ya se recogieron Los falsos fieles devotos Los curas y los santeros Las promesas y los votos De partidarios del clero
Nazarenos, procesiones, Costaleros de fajin pa los riñones Monaguillos pajilleros Y señoritas de escote Recatado sí es de día Provocando si es de noche
Señoritos y feriantes De caballo por su finca Calzan botas de Valverde De marrón cuero rebelde Repujadas de estrellitas
Por la tarde, nazarenos... Van descalzos, penitentes ... Por la “Sierpes”de Sevilla Llevan el anonimato Disfrazados con un trapo Tapados hasta los dientes Que asusta a niños y niñas Mientras suena una saeta En ese balcón de enfrente
Mientras, en el medio oriente Los judíos matando gente. Cuando la luna se asoma La guadaña de la muerte Siega vidas inocentes
Esos mismos que mataron A Jesús, el Nazareno Con el amparo de Roma Que todos echan de menos Ahora violan, matan, roban... A todo bicho viviente Partidario de Mahoma Y nadie les hace frente Pues tienen de presidente Un rico rubio y con gorra
No es una guerra cualquiera Por dioses o ideología Ya no existe guerra fría Síno caliente y certera
Que afecta a bolsa y cartera Y de nada les importa Que ancianos y niños mueran
Según avanzan los tiempos Y nos explica la historia Que corta es nuestra memoria Que triste llegar a viejos Viendo ésta maldita escoria