Cuatro décimas para el mes en que la primavera alcanza su cenit — por
José Luis Ibárzabal
Este mes, de cara a mayo, José Luis Ibárzabal ha compuesto cuatro poemas en forma de décima que reflejan, cada uno a su manera, las cualidades de este mes en el cenit de la primavera.
Lo ha hecho a modo experimental, porque nunca hasta ahora había compuesto una décima.
La décima o espinela es una composición de diez versos encadenados con rima consonante alterna.
Una breve definición de décima, según la Wikipedia:
La décima espinela es una estrofa poética de diez versos octosílabos con rima consonante, estructurada bajo el esquema abbaaccddc. Creada por el poeta español Vicente Espinel a finales del siglo XVI, se caracteriza por su estructura rigurosa, con pausas obligatorias tras el cuarto verso. Es fundamental en la literatura hispana y la poesía popular latinoamericana.
MAYO, YA ES PRIMAVERA
Ya mayo asoma sus alas
Dispuesto a lanzarse al vuelo
Atrás quedaron los hielos
Y la luna con sus galas
Se esconde por las mañanas
Aún queda nieve en las cumbres
No hay leña para las lumbres
Salen flores por los prados
La amapola en los sembrados
Es una eterna costumbre...
MAYO, EL MES DEL OBRERO
Llega el primero de mayo
Es la fiesta del obrero
Pero, seamos sinceros:
¿Hay obreros o lacayos?
Sumisos al puto amo?
¿Dónde están los jornaleros
Altivos, dignos, sinceros
Que dijeron al patrón:
“En mí hambre mando yo”?
Es historia, compañero
MAYO, FLORIDO
Mayo es el mes de las flores
Gencianas, lilas, cantuesos
Amapolas, rosas, brezos ...
Florecen por los rincones
Y cantan los ruiseñores
En los balcones, rosarios
Y en los patios los geranios
En Picos la flor del brezo
Y en el Jerte los cerezos
Las jaras en Candelario
LAS DOS LUNAS DE MAYO
Llega mayo, con su luna
Vestida de galas plenas
Pues es luna, Luna llena
Éste año trae fortuna
También termina con luna
Con lluvias recibe a junio
No es preludio del diluvio
No es capricho estrafalario
Así viene el calendario
Mayo, doble plenilunio
Esto significa que puede ser compartida, copiada, adaptada y distribuida en cualquier medio o formato, incluso con fines comerciales, siempre que se dé el crédito adecuado al autor.
Este poema de Jose Luis Ibarzábal abre la estación con una luna que no trae calma, sino memoria, crítica y desgarro.
Entre la ironía, la mirada social y la denuncia, el texto contrapone la liturgia visible de la fiesta con la violencia del mundo, dejando un cierre amargo y lúcido.
PRIMERA luna de PRIMAVERA
Se fue la luna de abril
Con ella las ilusiones
De ésas nuestras aficiones
De nieve, cumbres y esquís
Por fin ya se recogieron
Los falsos fieles devotos
Los curas y los santeros
Las promesas y los votos
De partidarios del clero
Nazarenos, procesiones,
Costaleros de fajin pa los riñones
Monaguillos pajilleros
Y señoritas de escote
Recatado sí es de día
Provocando si es de noche
Señoritos y feriantes
De caballo por su finca
Calzan botas de Valverde
De marrón cuero
rebelde
Repujadas de estrellitas
Por la tarde, nazarenos...
Van descalzos, penitentes ...
Por la “Sierpes”de Sevilla
Llevan el anonimato
Disfrazados con un trapo
Tapados hasta los dientes
Que asusta a niños y niñas
Mientras suena una saeta
En ese balcón de enfrente
Mientras, en el medio oriente
Los judíos matando gente.
Cuando la luna se asoma
La guadaña de la muerte
Siega vidas inocentes
Esos mismos que mataron
A Jesús, el Nazareno
Con el amparo de Roma
Que todos echan de menos
Ahora violan, matan, roban...
A todo bicho viviente
Partidario de Mahoma
Y nadie les hace frente
Pues tienen de presidente
Un rico rubio y con gorra
No es una guerra cualquiera
Por dioses o ideología
Ya no existe guerra fría
Síno caliente y certera
Que afecta a bolsa y cartera
Y de nada les importa
Que ancianos y niños mueran
Según avanzan los tiempos
Y nos explica la historia
Que corta es nuestra memoria
Que triste llegar a viejos
Viendo ésta maldita escoria
Esto significa que puede ser compartida, copiada, adaptada y distribuida en cualquier medio o formato, incluso con fines comerciales, siempre que se dé el crédito adecuado al autor.
Hay inviernos que no se miden por días, sino por señales: la luna llena, los santos del calendario, la poda en manos curtidas, el animal que se inquieta antes de que cambie la luz.
Este poema de es un almanaque de pueblo: te lo pone delante para que lo veas (y casi lo huelas).
Dos lunas tiene el invierno
Que brillan más que un lucero
Y entre luna y luna santos
Que inspiran al refranero
Y marcan podas e injertos
Del fresno, la higuera, el sauce
El manzano y el cerezo
En manos de recios viejos
De pelo en el entrecejo
Poco cultos pero sabios
Me cago en Dios en los labios
Cuando llegan las
heladas
Y la nieve de otros tiempos
Cae medio metro en el pueblo
Y no tienen pa comer
Las ovejas y las vacas...
Ya se acaba el mes de enero
Y hay luna llena en el cielo
Dentro de dos días sabremos
Sí la Candelaria plora
Pues como dice el refrán
El invierno estará fora
Atrás les queda el recuerdo
De las noches navideñas
Ya las aves ponen huevos
Y por San Blas la cigüeña
Ahora ya no la veremos
Por San Antón baila el perro
Pues es su santo patrón
Ése día no comen pan
Un puñado de garbanzos
Con tocino y poca sal
Pués cómo dice el refrán:
"Por dinero baila el can
Y por pan si se lo dan"
Mientras sin embargo el gato
Busca gatas todo el rato
Maullidos por los tejados
Ojos claros relucientes
Pues el felino presiente
Su función reproductora
En el ocaso y la aurora
Le verás re-gateando...
Dicen que pronto en febrero
Buscará la sombra el perro
Del huevo sale el jilguero
Mientras incuba su huevo
Todo buitre carroñero
Las grullas barruntan ya
Que la primavera asoma
Invernando por Angola
Listas pa un largo viaje
No tienen ni rey ni paje
Van ligeras de equipaje
Vuelan camino de Roma
Por San Valentín se asoma
Ese santo casadero
Que se presenta soltero
Rubio, alto y juvenil
Cuando las niñas son mozas
Van como las mariposas
Buscando un amor sincero
Y un noviazgo duradero
Para casarse en abril
Eso me contó una vieja
Guardando el luto a su novio
Lo embarcaron pa Melilla
Hacia el barranco del lobo
Le prometieron el mar
Rancho caliente y judías
Con rabas de calamar
Y dos copas de cazalla
Con suizo y mantequilla
Para buen desayunar
Dejo su ilusión y vida
En las tierras de ultramar
Mientras la abuela rezaba
El rosario noche día
Y en la capilla del pueblo
Ponía una vela a María
La trajeron su guerrera con una triste medalla
Del arma de infantería
No de la virgen de África
Y que al reverso ponía
Murió por Dios y la patria
Pero dio su vida a cambio
Por salvar el patrimonio
De aquel rey de las Españas ...
Ya se ven las chirigotas
Las mascaras y señuelos
Del carnaval de Febrero
En Castilla manda el clero
En Cataluña el dinero
Y en los bares de Calanda
Los maños bailan la jota
Y al son de las castañuelas
En Cádiz las chirigotas
Y así trascurre febrero
Entre una y otra luna
Son solo cuatro semanas
Siete noches cada una
Y si es bisiesto más una
Luna llena de febrero
Coincide con la dé
Enero
Al final de la medida
pues justo cuatro semanas
Tiene la luna de vida...
Noviembre llega con su luz antigua: la que cae igual sobre las flores de los muertos y sobre la cuna de un recién nacido.
En este poema, la sierra respira despacio: un lobo sube a la cumbre, unas abuelas rezan, un pastor aviva la lumbre.
Todo ocurre bajo la misma luna: la que ilumina, la que esconde… y la que nos recuerda que la vida sigue.
LUNA LLENA DE NOVIEMBRE
Llega noviembre y su Luna
Los muertos ya tienen flores
Un bebé llora en su cuna
Será el fulgor de ésa Luna
La luz de almas anteriores?
Hay un lobo solitario
Que sube hacia el Calvitero
Vendrán nieves por enero
Barruntan en Candelario
En la iglesia hay cuatro viejas
Que están rezando el rosario
La vida sigue y la luna
Desde tiempo inmemorial
Hay noches que nos alumbra
Otras se esconde en penumbra
En eterno calendario
El lobo aúlla en la cumbre
Hay un pastor en un chozo
Que hasta hace poco era mozo
Y se calienta en la lumbre.
Lobos, pastores, abuelas...
Rapaces y almas en pena
Todos con la luna llena
Tienen la misma costumbre
Viejos amores reviven
Cuando la luna refleja
Su luz, como una madeja
Y mientras, la vida sigue
La vieja que en paz descanse
El pastor con sus ovejas
En ése mismo declive
Del que nace
Del que vive
Del que aúlla
Del que reza
Del que arrulla
Del que muere
Su último aliento y bosteza
Y va pasando la vida ...
Así es la naturaleza