Juanma escribe

Poema histórico — por José Luis Ibárzabal

La poesía de José Luis Ibárzabal mira la historia como quien contempla un espejo antiguo, no para refugiarse en el pasado, sino para reconocer en él las sombras que todavía nos acompañan.

En este poema, marzo aparece como un mes simbólico, cargado de presagios, traiciones, imperios y repeticiones. El tono es grave, casi profético, y enlaza nombres clásicos con inquietudes muy presentes.

Atrás se quedó febrero Atrás se quedó febrero Y la paz sé fue con él La muerte llevo a Tejero Cómo presagio agorero Cincuenta años después Cabalgan cuatro jinetes Cada uno en su corcel: Hambre, guerra, peste, muerte... Y la humanidad presiente Una guerra sin cuartel ....…….....….............. Llegan los "idus" de marzo Julio César visionó Bruto en túnica de raso, una daga al cinturón Y simula cabizbajo Venganza envidia y traición .............................. Marco Aurelio está en campaña Al oriente, y le acompañan Las legiones de Escipion Cleopatra aguarda en palacio En un trono de topacio Belleza, intriga y pasión El pretor Galba en Hispania Y Séneca en un rincón .............................. Petronio viste de seda Y la Diosa Proserpina De los infiernos caudilla Está engendrado a Nerón El ocaso del imperio Con el incendio de Roma Y con Atila que asoma Y entre lujos y lujurias Comienza su extrema unción ....…..….….......... Y la historia se repite Siglos y siglos igual Guerras, pandemias, traiciones... Amores, sexo y convites Y sin nada que le excite Está el sabio en un rincón... ............................. Al César lo que es del César Ya lo dijo el Nazareno Más la ambición es veneno A los ojos del infiel Por diez monedas de plata Judas se deshizo de ÉL Mientras Pilatos le mata Por aquel sionismo cruel Lava sus manos y exclama: La sangre de éste inocente Desde Oriente hasta occidente Errantes la llevaréis Hijos de las doce tribus Malditos creando conflictos Traidor, pueblo de Israel...
La rueda de la historia
Créditos © 2025 José Luis Ibárzabal
Esto significa que puede ser compartida, copiada, adaptada y distribuida en cualquier medio o formato, incluso con fines comerciales, siempre que se dé el crédito adecuado al autor.

#autorjoseluisibarzabal

Vuelta de llamada

Un final en espejo, a la hora más inoportuna.

Me despertó el sonido del teléfono. A tientas, me incorporé en la cama. Mis dedos, aún torpes por el sueño, encontraron el aparato. Sin mirar quién llamaba, deslicé el dedo sobre el icono verde para descolgar y responder. —Buenas noches, ¿está usted satisfecho con su compañía de seguros? Durante un segundo, dudé entre colgar sin más o soltar algún comentario poco amable y después colgar. Al final, la empatía pudo y, con tono tranquilo, respondí: —¿Cree usted que son horas para hacer este tipo de llamadas? Colgué sin esperar respuesta. Quienes crecimos con teléfonos de cable seguimos hablando de colgar y descolgar, aunque lo correcto sería decir “terminar la llamada”. Costumbres que perduran, supongo. No había amanecido todavía. Miré el reloj. Bueno, no era tan temprano. Volver a la cama no tenía sentido. Fui al baño y me di una ducha rápida, lo bastante caliente como para reconfortarme. Luego, en la cocina, rellené una cápsula reutilizable de café. Al principio me resistí a abandonar mi vieja cafetera, pero al final accedí a que me regalaran una Nespresso por mi cumpleaños, con la condición de que incluyera cápsulas recargables. Siempre me ha parecido absurdo pagar más por el envase que por el contenido, y esas cápsulas son el ejemplo perfecto. Pulsé dos veces el botón para añadir más agua. Con la taza en la mano, me senté frente al ordenador y lo encendí. Quedaba poco para empezar la jornada. Windows cargó lentamente, seguido por la conexión a la VPN de la empresa. Uno a uno fueron apareciendo los procesos habituales: calendario, tareas, control de actividad. Esperé a que el icono “OK” se iluminara. Me puse los cascos y, con la mejor de mis voces, dije: —Buenos días, ¿está usted contento con su operador de telefonía?

Créditos © 2025 Juanma Menéndez
Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0) .
Esto significa que puede ser compartida, copiada, adaptada y distribuida en cualquier medio o formato, incluso con fines comerciales, siempre que se dé el crédito adecuado al autor.

#relatos

Vuelta de llamada

Un final en espejo, a la hora más inoportuna.

Me despertó el sonido del teléfono. A tientas, me incorporé en la cama. Mis dedos, aún torpes por el sueño, encontraron el aparato. Sin mirar quién llamaba, deslicé el dedo sobre el icono verde para descolgar y responder. —Buenas noches, ¿está usted satisfecho con su compañía de seguros? Durante un segundo, dudé entre colgar sin más o soltar algún comentario poco amable y después colgar. Al final, la empatía pudo y, con tono tranquilo, respondí: —¿Cree usted que son horas para hacer este tipo de llamadas? Colgué sin esperar respuesta. Quienes crecimos con teléfonos de cable seguimos hablando de colgar y descolgar, aunque lo correcto sería decir “terminar la llamada”. Costumbres que perduran, supongo. No había amanecido todavía. Miré el reloj. Bueno, no era tan temprano. Volver a la cama no tenía sentido. Fui al baño y me di una ducha rápida, lo bastante caliente como para reconfortarme. Luego, en la cocina, rellené una cápsula reutilizable de café. Al principio me resistí a abandonar mi vieja cafetera, pero al final accedí a que me regalaran una Nespresso por mi cumpleaños, con la condición de que incluyera cápsulas recargables. Siempre me ha parecido absurdo pagar más por el envase que por el contenido, y esas cápsulas son el ejemplo perfecto. Pulsé dos veces el botón para añadir más agua. Con la taza en la mano, me senté frente al ordenador y lo encendí. Quedaba poco para empezar la jornada. Windows cargó lentamente, seguido por la conexión a la VPN de la empresa. Uno a uno fueron apareciendo los procesos habituales: calendario, tareas, control de actividad. Esperé a que el icono “OK” se iluminara. Me puse los cascos y, con la mejor de mis voces, dije: —Buenos días, ¿está usted contento con su operador de telefonía?

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#relatos

Una taza, una servilleta y una frase breve que cambia el ángulo de la realidad.

El camarero dejó la taza sobre la mesa sin ruido. Yo venía de un día de números y de largas explicaciones a unos alumnos que miraban la pizarra con la mente en otra parte y más pendientes de los sonidos de mensajes entrantes de whatapp. Estaba garabateado palabras sueltas: “silla”, “humo”, “espejo”, “luna”. —¿Qué estás haciendo? —preguntó. —Greguerías. Me miró con cara rara. La expliqué que una greguería es una composición muy breve en prosa. Una chispa que mezcla humor y metáfora para que algo cotidiano se vuelva inesperado. —¿Y cómo se escriben? —me preguntó. Sin saber porqué después estar un rato escribiendo palabras a ver si me venía la inspiración, algo me vino, el número dos. Escribí sin pensar, que a veces es como mejor se escribe. —Mira —le dije volviendo la libreta.

Greguería

El dos es la longitud de la circunferencia desprovista de irracionalidad
Descripción de la imagen

Ella leyó la servilleta y sonrió.

Créditos © 2025 Juanma Menéndez
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#relatos

Una idea puede ser buenísima en el cuaderno… y quedarse en “resumen” cuando la pasas a limpio. No falta talento: falta lo visible. En este proceso vamos a coger un apunte mínimo y convertirlo, paso a paso, en una escena que el lector pueda ver (y sentir).


1) Qué es / Idea central

Definición: Es un método para transformar una intención (“quiero que pase X”) en una escena con cuerpo: lugar, objetos, gestos, fricción, diálogo y un pequeño cambio final.

Regla de oro: si una frase no se puede filmar (acción, objeto, gesto, sonido, detalle), probablemente está explicando en vez de mostrando.

2) Cuándo usarlo (y cuándo no)

  • Úsalo si… tienes apuntes que “prometen” pero en limpio suenan a sinopsis.
  • Úsalo si… quieres tensión emocional sin nombrar emociones (“estaba nervioso”, “tenía miedo”).
  • Úsalo si… buscas escenas íntimas donde un objeto o un gesto diga más que un discurso.
  • Evítalo si… necesitas resumir tiempo (meses/años) o dar información logística rápida: ahí el resumen es útil.

3) Proceso paso a paso

Paso 1 — Preparación (el apunte, tal cual)

Empieza con lo mínimo: lugar + relación + fricción. No intentes “escribir bonito”. Solo fija la intención.

Apunte: “Sala de espera. Mi padre evita mirar el informe médico. Yo quiero que lo abra.”

  • Pregunta guía: ¿qué quiero yo aquí?
  • Pregunta guía: ¿qué lo impide?

Paso 2 — Ejecución (hacer visible la tensión)

Ahora conviertes intención en escena. No “añades palabras”: añades cosas que el lector pueda ver.

2.1) Pon el lugar con un detalle simple

No “hospital” en abstracto. Un detalle sensorial que ancle.

  • Ejemplo: “En la sala de espera, el aire huele a gel hidroalcohólico.”

2.2) Elige un objeto que trabaje por ti

Un objeto visible condensa el conflicto.

  • Ejemplo: “Mi padre tiene el sobre en la mano, doblado por una esquina.”

2.3) Da un gesto (para no decir “estaba nervioso”)

El gesto sustituye la etiqueta emocional.

  • Ejemplo: “Lo aprieta y lo suelta, como si quemara.”

2.4) Mete tu deseo sin declararlo (haz que actúe)

El deseo es una acción concreta, no una frase explicativa.

  • Ejemplo: “Yo me inclino hacia él… Alargo la mano hacia el sobre, despacio.”

2.5) Aparece el freno (la escena necesita resistencia)

Si no hay fricción, no hay escena: hay trámite.

  • Ejemplo: “Mi padre aparta el sobre un palmo, sin mirarme.”

2.6) Una línea de diálogo corta (con tensión)

Diálogo mínimo, carga máxima.

  • —Ábrelo.
  • —Luego.

2.7) Sube la presión con un detalle mínimo

El mundo sigue alrededor. Esa normalidad duele.

  • Ejemplo: “En la pared, la tele está sin sonido y alguien ríe en silencio.”

2.8) Cierra con un cambio (aunque sea pequeño)

La escena debe acabar distinta a como empezó: una posibilidad se abre o se cierra.

  • Ejemplo: “Me guardo la mano en el bolsillo. Él mete el sobre dentro del abrigo…”

Señal de que vas bien: el lector “sabe” lo que sienten sin que tú lo nombres.

Paso 3 — Revisión (pulir para que “muestre”)

Revisa como si fueras cámara y montaje:

  • Recorta etiquetas: cambia “estaba nervioso” por gesto/acción.
  • Chequea lo filmable: cada párrafo debería tener al menos un objeto, gesto o movimiento.
  • Refuerza la resistencia: el “no” puede ser un palmo, una pausa, un “luego”.
  • Remata el cambio: al final algo se guarda, se pierde, se decide o se pospone.

Error típico: añadir “más explicación” cuando lo que falta es un detalle concreto (sonido, textura, objeto, gesto).

4) Ejemplo aplicado

Antes: un apunte con intención, pero sin escena.

“Sala de espera. Mi padre evita mirar el informe médico. Yo quiero que lo abra.”

Después: la escena (todo junto).

En la sala de espera, el aire huele a gel hidroalcohólico y a café recalentado. En una esquina, una máquina expendedora traga monedas con paciencia. Mi padre sostiene el sobre del informe doblado por una esquina. Lo aprieta y lo suelta, como si probara la temperatura de algo que quema. No mira el nombre impreso. No mira nada, en realidad: fija los ojos en la pantalla de la tele, donde alguien ríe sin sonido. Yo me inclino un poco hacia él. Alargo la mano hacia el sobre, despacio, como si fuera un objeto compartido. —Ábrelo —digo. Mi padre no se aparta del todo; solo mueve el sobre un palmo, lo suficiente para que mi mano se quede en el aire. —Luego. Lo dice con una calma rara, como quien intenta domesticar el tiempo. En la fila del mostrador, una mujer tose dentro de la mascarilla. A alguien se le cae una moneda y rueda por el suelo hasta chocarse con una pata de silla. —¿Cuándo es “luego”? —pregunto. Mi padre me mira por fin, pero no mira el sobre. Me mira a mí, como si yo fuera el papel. Después, sin prisa, mete el sobre dentro del abrigo y se abrocha. El gesto es sencillo, casi educado. A mí me deja la mano vacía, y una frase que no sé dónde guardar.

5) Checklist rápida

  • ✅ ¿Hay 1 detalle sensorial que ancle el lugar?
  • ✅ ¿Existe 1 objeto que concentre el conflicto?
  • ✅ ¿Hay 1 gesto que sustituya una emoción nombrada?
  • ✅ ¿El deseo del personaje es acción (mano, paso, mirada)?
  • ✅ ¿Hay resistencia (un freno pequeño pero claro)?
  • ✅ ¿El diálogo es corto y hace daño (pospone, evita, niega)?
  • ✅ ¿La escena termina con un cambio (algo se guarda, se cierra o se pierde)?

6) Conclusión

Resumen: Un apunte es intención. Una escena es intención + cosas visibles + fricción + un cambio final. Si tu texto suena a “resumen”, no le eches más explicación: dale un objeto, un gesto y una resistencia.

Regla final: no escribas “la emoción”; escribe lo que la emoción hace con las manos.

(Opcional) Plantilla lista para copiar

TÍTULO DE LA ESCENA: APUNTE (2–3 líneas): LUGAR (1 detalle sensorial): OBJETO (qué lo delata: doblado, manchado, roto…): GESTO (acción repetida / micro-movimiento): DESEO (en forma de acción: me inclino / alargo la mano…): FRENO (cómo dice “no” sin decirlo): DIÁLOGO (2 líneas): PRESIÓN DEL ENTORNO (1 detalle mínimo): CAMBIO FINAL (qué se guarda / se pierde / se decide): REVISIÓN (¿se puede filmar cada párrafo?):

Créditos © 2025 Juanma Menéndez
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#procesos

Soneto alejandrino

Hay montes que no se suben: se escuchan. El Urbión es uno de esos lugares donde el aire parece recordar nombres antiguos y el paisaje habla en voz baja, como si no quisiera romper el hielo. En este soneto alejandrino, José Luis Ibárzabal trenza nieve, nacimiento de río y memoria — y deja que el verso haga lo que mejor sabe: señalar, sin explicar del todo.

“Oda al URBION (soneto alejandrino)

Allí donde las nieves lloran en lágrimas de estío, Y el Duero, aún niño, recoge en su pañuelo. Recuenco oculto que encontrar es desvelo. Lecho de nubes, crestas heladas, donde soñé contigo...

Mirando al horizonte contemplarás un nido De modestas montañas más allá del estero, De mí Castilla llana, la que recorre el Duero. Destaca entre esas cumbres redondas cual colmillo

La silueta esbelta de un monte allá perdido, Al que antiguos poetas a su magia cantaron, Con versos de Machado, de Bécquer y de Ovidio...

Atalaya de Soria y del Cid su delirio Por Calatañazor, donde cayó Almanzor sitiado ...Y allá arriba el Urbion desafiando al frío....”

(Poema reproducido con el texto facilitado por el autor.)

Paisaje de montaña: (Urbión)
Laguna Negra en otoño.
Créditos © 2026 José Luis Ibárzabal
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#autorjoseluisibarzabal

¿Sientes que tu capítulo “dice lo mismo dos veces”, que el ritmo se frena o que cada frase llega con rebozado? Hoy tienes un proceso simple para podar sin perder voz: menos palabras, más impacto. La idea no es encoger: es concentrar.


1) Qué es / Idea central

Definición: la “reescritura con bisturí” es una segunda pasada con intención de compactar: quitar redundancia, afilar verbos, eliminar explicaciones innecesarias y dejar solo lo que aporta sentido, emoción o ritmo.

Regla de oro: si una frase no añade información nueva, emoción o tensión, se corta o se fusiona.

2) Cuándo usarlo (y cuándo no)

  • Úsalo si… tu texto suena inflado (adverbios, rodeos, aclaraciones) y el ritmo se queda sin aire.
  • Úsalo si… la escena ya funciona, pero quieres que golpee más fuerte: misma intención, menos grasa.
  • Evítalo si… estás en primer borrador exploratorio: primero descubre la escena; después, afilas.

3) Proceso paso a paso

Paso 1 — Preparación

Antes de cortar, define el juego. Si no marcas objetivo y “lo intocable”, podas a ciegas.

  • Duplica el texto (para cortar sin miedo) y anota el recuento de palabras.
  • Marca el objetivo: 10–15% menos. Ej.: si tienes 1.000 palabras, tu meta son 850–900.
  • Protege 3 cosas (por escrito): el giro de escena, la emoción central y el detalle más visual.

Paso 2 — Ejecución

Haz tres pasadas rápidas. No “corrijas bonito”: corta con criterio. Piensa en bisturí, no en maquillaje.

Pasada A — Corte fácil (lo que casi siempre sobra)

  • Intensificadores: muy, realmente, bastante, sinceramente, de alguna manera…
  • Perífrasis flojas: empezó a, comenzó a, se puso a, pasó a… → verbo directo.
  • Repeticiones: si lo has dicho con una imagen, no lo repitas con una explicación.

Pasada B — Verbo fuerte (menos palabras, más acción)

  • Cambia “hacer / haber / tener” por verbos específicos o por una acción visible.
  • Quita muletas tipo “en ese momento”, “de hecho”, “la verdad es que” si no cambian nada.
  • Activa la frase: lo que puede moverse, que se mueva.

Pasada C — Confianza (corta la explicación)

  • Si la emoción ya está en el gesto, borra el rótulo emocional.
  • Si el lector puede deducirlo, no lo subrayes.

Señal de que vas bien: el texto suena más rápido, más nítido… y no pierdes la escena en la cabeza al leer.

Paso 3 — Revisión

Ahora comprueba que el corte no ha roto la columna vertebral: lógica, transiciones y respiración.

  • Lee en voz alta: donde tropiezas, suele haber exceso o falta de enlace.
  • Continuidad: quién hace qué, cuándo cambia el foco, qué información es imprescindible.
  • Ajuste de ritmo: a veces no es cortar más, sino mover una frase al lugar correcto.

Error típico: recortar conectores y dejar saltos bruscos. Si pasa, añade una frase corta de puente (no un párrafo nuevo).

4) Ejemplo aplicado

Antes:

“Realmente estaba muy cansado y, sinceramente, no tenía ganas de seguir. De alguna manera, sentía que todo le salía mal y que no iba a conseguirlo. Empezó a darse cuenta de que tal vez debería rendirse.”

Después:

“Arrastró los pies. El cuerpo ya iba por inercia. Todo parecía torcerse. La idea de rendirse le rozó la nuca.”

Qué cambió: se eliminaron intensificadores y rodeos, se sustituyó la explicación por imagen, y se dejó una frase final que sugiere sin subrayar.

5) Checklist rápida

  • ✅ ¿Cada frase aporta algo nuevo (dato, emoción, tensión o ritmo)?
  • ✅ ¿He cambiado perífrasis por verbos directos?
  • ✅ ¿He eliminado intensificadores y muletillas sin función?
  • ✅ ¿He cortado explicaciones que repiten una imagen ya clara?
  • ✅ ¿La escena se entiende igual al leerla en voz alta?

6) Conclusión

Resumen: la reescritura con bisturí no acorta por deporte: concentra. Quitando redundancia y explicación, tu voz se oye mejor y el ritmo gana tensión.

Regla final: corta lo que insiste; deja lo que empuja.

(Opcional) Plantilla lista para copiar

TEXTO (recuento inicial): ______ palabras OBJETIVO DE CORTE (10–15%): ______ palabras

PROTEJO (3 cosas): 1) Giro de escena: 2) Emoción central: 3) Detalle visual:

PASADA A — CORTE FÁCIL: – intensificadores que sobran: – muletillas / rodeos: – repeticiones:

PASADA B — VERBO FUERTE: – perífrasis → verbo directo: – frase pasiva → activa:

PASADA C — CONFÍA: – explicaciones que puedo borrar: – emociones nombradas que puedo mostrar:

REVISIÓN: – ¿hay saltos de lógica? – ¿suena bien en voz alta? – ¿qué frase puente mínima necesito (si hace falta)?

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#procesos

Hay inviernos que no se miden por días, sino por señales: la luna llena, los santos del calendario, la poda en manos curtidas, el animal que se inquieta antes de que cambie la luz. Este poema de es un almanaque de pueblo: te lo pone delante para que lo veas (y casi lo huelas).


Dos lunas tiene el invierno Que brillan más que un lucero Y entre luna y luna santos Que inspiran al refranero Y marcan podas e injertos Del fresno, la higuera, el sauce El manzano y el cerezo En manos de recios viejos De pelo en el entrecejo Poco cultos pero sabios Me cago en Dios en los labios Cuando llegan las heladas Y la nieve de otros tiempos Cae medio metro en el pueblo Y no tienen pa comer Las ovejas y las vacas... Ya se acaba el mes de enero Y hay luna llena en el cielo Dentro de dos días sabremos Sí la Candelaria plora Pues como dice el refrán El invierno estará fora Atrás les queda el recuerdo De las noches navideñas Ya las aves ponen huevos Y por San Blas la cigüeña Ahora ya no la veremos Por San Antón baila el perro Pues es su santo patrón Ése día no comen pan Un puñado de garbanzos Con tocino y poca sal Pués cómo dice el refrán: "Por dinero baila el can Y por pan si se lo dan" Mientras sin embargo el gato Busca gatas todo el rato Maullidos por los tejados Ojos claros relucientes Pues el felino presiente Su función reproductora En el ocaso y la aurora Le verás re-gateando... Dicen que pronto en febrero Buscará la sombra el perro Del huevo sale el jilguero Mientras incuba su huevo Todo buitre carroñero Las grullas barruntan ya Que la primavera asoma Invernando por Angola Listas pa un largo viaje No tienen ni rey ni paje Van ligeras de equipaje Vuelan camino de Roma Por San Valentín se asoma Ese santo casadero Que se presenta soltero Rubio, alto y juvenil Cuando las niñas son mozas Van como las mariposas Buscando un amor sincero Y un noviazgo duradero Para casarse en abril Eso me contó una vieja Guardando el luto a su novio Lo embarcaron pa Melilla Hacia el barranco del lobo Le prometieron el mar Rancho caliente y judías Con rabas de calamar Y dos copas de cazalla Con suizo y mantequilla Para buen desayunar Dejo su ilusión y vida En las tierras de ultramar Mientras la abuela rezaba El rosario noche día Y en la capilla del pueblo Ponía una vela a María La trajeron su guerrera con una triste medalla Del arma de infantería No de la virgen de África Y que al reverso ponía Murió por Dios y la patria Pero dio su vida a cambio Por salvar el patrimonio De aquel rey de las Españas ... Ya se ven las chirigotas Las mascaras y señuelos Del carnaval de Febrero En Castilla manda el clero En Cataluña el dinero Y en los bares de Calanda Los maños bailan la jota Y al son de las castañuelas En Cádiz las chirigotas Y así trascurre febrero Entre una y otra luna Son solo cuatro semanas Siete noches cada una Y si es bisiesto más una Luna llena de febrero Coincide con la dé Enero Al final de la medida pues justo cuatro semanas Tiene la luna de vida...

Noche de invierno en un pueblo nevado; dos hombres mayores podan un árbol, casas con luz cálida al fondo.

#autorjoseluisibarzabal #poemas #laslunasestacionales

Entrenamos economía, subtexto y un final con doble lectura: una sola palabra que deja eco.

Descripción del desafío

Consigna: Construir un microrrelato con la palabra recompensa. No basta con “meterla”: haz que cambie el sentido del texto y que el cierre deje una duda viva.

Límites:

  • Máx. 120 palabras
  • 1–3 párrafos (sin explicaciones)
  • Incluye la palabra exacta: recompensa
  • Final ambiguo (dos interpretaciones posibles)

Objetivo técnico: subtexto + ambigüedad controlada + imagen potente (mostrar, no narrar).

Relato surgido del desafío

La metralla le arrancó medio rostro, pero aún respiraba.

Su capitán le susurró al oído: “Aguanta, muchacho. Hay recompensa para los valientes.”

Murió antes de entender si hablaba de gloria o de dinero.

Reflexiones sobre mi relato

Lo que funciona: la primera frase abre con una imagen física brutal (impacto inmediato), y la palabra recompensa llega cargada de promesa… o de manipulación. El cierre no “explica”: deja al lector trabajando.

La clave técnica: la ambigüedad está anclada a un único punto: ¿qué significa “recompensa” en guerra cuando quien la promete tiene poder sobre ti?

Notas de revisión (opcional)

Checklist rápido (para tu propia versión):

  • ¿La palabra recompensa “pesa” en la escena (no es decorativa)?
  • ¿Hay una imagen concreta (gesto, objeto, herida, sonido) que haga real el momento?
  • ¿El final abre dos lecturas sin que ninguna sea “la correcta”?
  • ¿Quitaste toda frase que explique lo que el lector ya puede inferir?

Si lo escribes, pégalo en comentarios y dime: ¿qué interpretación quieres que duela más?

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#desafios #relatos

Estamos en el invierno y José Luis Ibárzabal nos cuenta sus sueños
Sueños de invierno — imagen 1
Invierno, crudo invierno Viento del norte corta la piel, hiela la sangre de los mendigos y de los pobres Aullar de lobos en el horizonte… En los rincones de la espesura allá en el bosque se para el agua no suena el viento allí está el pájaro acurrucado Blanco silencio….
Sueños de invierno — imagen 2
Si alguna vez no me encontraras, Si yo me pierdo... Si de esta vida yo me retiro O de tu mundo, desaparezco…
Sueños de invierno — imagen 3
Búscame allí Donde en invierno se para el tiempo Donde yo solo libre me siento
Sueños de invierno — imagen 4
Busca en la magia de mi locura
Sueños de invierno — imagen 5
No entre los muros de los conventos… Corta es la vida Largo el invierno…

#autorjoseluisibarzabal