Juanma escribe

procesos

¿Sientes que tu capítulo “dice lo mismo dos veces”, que el ritmo se frena o que cada frase llega con rebozado? Hoy tienes un proceso simple para podar sin perder voz: menos palabras, más impacto. La idea no es encoger: es concentrar.


1) Qué es / Idea central

Definición: la “reescritura con bisturí” es una segunda pasada con intención de compactar: quitar redundancia, afilar verbos, eliminar explicaciones innecesarias y dejar solo lo que aporta sentido, emoción o ritmo.

Regla de oro: si una frase no añade información nueva, emoción o tensión, se corta o se fusiona.

2) Cuándo usarlo (y cuándo no)

  • Úsalo si… tu texto suena inflado (adverbios, rodeos, aclaraciones) y el ritmo se queda sin aire.
  • Úsalo si… la escena ya funciona, pero quieres que golpee más fuerte: misma intención, menos grasa.
  • Evítalo si… estás en primer borrador exploratorio: primero descubre la escena; después, afilas.

3) Proceso paso a paso

Paso 1 — Preparación

Antes de cortar, define el juego. Si no marcas objetivo y “lo intocable”, podas a ciegas.

  • Duplica el texto (para cortar sin miedo) y anota el recuento de palabras.
  • Marca el objetivo: 10–15% menos. Ej.: si tienes 1.000 palabras, tu meta son 850–900.
  • Protege 3 cosas (por escrito): el giro de escena, la emoción central y el detalle más visual.

Paso 2 — Ejecución

Haz tres pasadas rápidas. No “corrijas bonito”: corta con criterio. Piensa en bisturí, no en maquillaje.

Pasada A — Corte fácil (lo que casi siempre sobra)

  • Intensificadores: muy, realmente, bastante, sinceramente, de alguna manera…
  • Perífrasis flojas: empezó a, comenzó a, se puso a, pasó a… → verbo directo.
  • Repeticiones: si lo has dicho con una imagen, no lo repitas con una explicación.

Pasada B — Verbo fuerte (menos palabras, más acción)

  • Cambia “hacer / haber / tener” por verbos específicos o por una acción visible.
  • Quita muletas tipo “en ese momento”, “de hecho”, “la verdad es que” si no cambian nada.
  • Activa la frase: lo que puede moverse, que se mueva.

Pasada C — Confianza (corta la explicación)

  • Si la emoción ya está en el gesto, borra el rótulo emocional.
  • Si el lector puede deducirlo, no lo subrayes.

Señal de que vas bien: el texto suena más rápido, más nítido… y no pierdes la escena en la cabeza al leer.

Paso 3 — Revisión

Ahora comprueba que el corte no ha roto la columna vertebral: lógica, transiciones y respiración.

  • Lee en voz alta: donde tropiezas, suele haber exceso o falta de enlace.
  • Continuidad: quién hace qué, cuándo cambia el foco, qué información es imprescindible.
  • Ajuste de ritmo: a veces no es cortar más, sino mover una frase al lugar correcto.

Error típico: recortar conectores y dejar saltos bruscos. Si pasa, añade una frase corta de puente (no un párrafo nuevo).

4) Ejemplo aplicado

Antes:

“Realmente estaba muy cansado y, sinceramente, no tenía ganas de seguir. De alguna manera, sentía que todo le salía mal y que no iba a conseguirlo. Empezó a darse cuenta de que tal vez debería rendirse.”

Después:

“Arrastró los pies. El cuerpo ya iba por inercia. Todo parecía torcerse. La idea de rendirse le rozó la nuca.”

Qué cambió: se eliminaron intensificadores y rodeos, se sustituyó la explicación por imagen, y se dejó una frase final que sugiere sin subrayar.

5) Checklist rápida

  • ✅ ¿Cada frase aporta algo nuevo (dato, emoción, tensión o ritmo)?
  • ✅ ¿He cambiado perífrasis por verbos directos?
  • ✅ ¿He eliminado intensificadores y muletillas sin función?
  • ✅ ¿He cortado explicaciones que repiten una imagen ya clara?
  • ✅ ¿La escena se entiende igual al leerla en voz alta?

6) Conclusión

Resumen: la reescritura con bisturí no acorta por deporte: concentra. Quitando redundancia y explicación, tu voz se oye mejor y el ritmo gana tensión.

Regla final: corta lo que insiste; deja lo que empuja.

(Opcional) Plantilla lista para copiar

TEXTO (recuento inicial): ______ palabras OBJETIVO DE CORTE (10–15%): ______ palabras

PROTEJO (3 cosas): 1) Giro de escena: 2) Emoción central: 3) Detalle visual:

PASADA A — CORTE FÁCIL: – intensificadores que sobran: – muletillas / rodeos: – repeticiones:

PASADA B — VERBO FUERTE: – perífrasis → verbo directo: – frase pasiva → activa:

PASADA C — CONFÍA: – explicaciones que puedo borrar: – emociones nombradas que puedo mostrar:

REVISIÓN: – ¿hay saltos de lógica? – ¿suena bien en voz alta? – ¿qué frase puente mínima necesito (si hace falta)?

Créditos © 2025 Juanma Menéndez
Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0) .
Esto significa que puede ser compartida, copiada, adaptada y distribuida en cualquier medio o formato, incluso con fines comerciales, siempre que se dé el crédito adecuado al autor.

#procesos

Del “informe” a la escena: cómo depuré un párrafo para pasar de narrar a mostrar

Vamos a ver un proceso real de cambio de “narrar” a “mostrar” (show don’t tell) a partir de un fragmento de la novela que estoy escribiendo. La idea es simple: convertir un resumen (“pasaron dos semanas”, “hubo más redadas”) en una imagen que el lector pueda ver y sentir.


1) Qué es / Idea central

Definición:

Narrar hace un resumen (“en ese tiempo hubo más redadas”).

Mostrar construye una prueba sensorial: objetos, acciones y consecuencias que permiten al lector deducir lo mismo sin que se lo expliques.

Regla de oro: cada frase-resumen debe convertirse en objeto + acción + consecuencia.

2) Cuándo usarlo (y cuándo no)

  • Úsalo cuando la idea es importante emocionalmente y quieres que el lector lo experimente.
  • Úsalo cuando quieres que el lector saque conclusiones de una escena sin explicar demasiado.

3) El material de partida

En la primera redacción, donde primaba más el desarrollo de la idea que el estilo, escribí esto:

“Habían pasado dos semanas desde la cena y casi un mes desde el incidente con Krüger en las escaleras del ayuntamiento. Dos semanas desde que ella, sin comprometerse del todo, había dicho que “haría lo posible”. En ese tiempo, Krüger se había soltado. Más redadas, más cadáveres en zanjas rurales, más informes con cifras que iban en la dirección equivocada.”

Objetivo: convertir esa narración en una imagen.

4) Mapa del párrafo (antes de tocar una palabra)

Antes de reescribir, separé lo que el texto “está contando”:

  • Narración temporal: han transcurrido dos semanas.
  • Núcleo: en ese periodo se incrementa la violencia: redadas, ejecuciones, fosas comunes.
  • Contexto: incidente en el ayuntamiento + compromiso (“haría lo posible”).

Este mapa decide tu dirección: si no sabes qué es núcleo y qué es contexto, “mostrar” se vuelve decoración.

5) Proceso de depuración (paso a paso)

Paso 1 — Recortar el contexto que el lector ya sabe

Dentro de la narración completa, el lector ya conoce el incidente y el compromiso. Aquí solo sirven para fijar el inicio del periodo (“dos semanas”). Así que los eliminé de este párrafo para que la escena no se quede en “recordatorio”.

Decisión: me quedo con tiempo + escalada + violencia, sin explicar el “por qué” en este punto.

Paso 2 — Sustituir el dato temporal por una señal física

El tiempo se puede marcar con señales que entren por los sentidos:

— Los cubos estaban llenos de basura y algunas bolsas estaban fuera. (Varios días.) — Recordaba los árboles cargados de fruta y ahora sin hojas. (Del otoño a la primavera sin decirlo.)

En este caso, mi escena tenía un aliado perfecto: tierra removida. Así que busqué una señal meteorológica para medir el intervalo entre “cuando se cavó” y “ahora”.

Decisión: usar la lluvia como reloj: si llovió y aun así se distinguen los montículos, la alteración es reciente.

Paso 3 — Convertir “fosas” en una imagen inequívoca

La narración hablaba de ejecuciones y fosas comunes. Una fosa encaja orgánicamente con “tierra removida”, pero necesitaba que el lector entendiera qué hay ahí sin que yo lo declarase.

Decisión: rodear la zona con ropa y zapatos abandonados. Es una prueba muda: el lector completa lo que falta.

Paso 4 — Evitar que sea “solo descripción”: añadir un gesto humano

Mostrar no es enumerar detalles. Necesitas una reacción que cargue el significado.

Decisión: Hanna se detiene, mira y se santigua. Ese gesto vuelve la escena dramática sin explicarla.

Paso 5 — Dejar latente “Krüger se había soltado” sin decirlo

Un matiz que quise mantener en subtexto: la sensación de urgencia y descontrol que encaja con “Krüger se había soltado”.

Decisión: la ropa y los zapatos abandonados sugieren prisa, violencia y falta de control. No lo afirmo: lo dejo respirando en el borde de la imagen.

6) Resultado: el párrafo ya “se ve”

La narración quedó así:

“Atravesaron un claro. Cerca había una zona de tierra removida. Las lluvias de la última semana habían suavizado la alteración del terreno pero todavía era posible distinguir los montículos de tierra arrojados con las palas. Prendas arrugadas y zapatos completaban ese paisaje. Hanna avanzaba a su lado, en silencio. Se detuvo un momento mirando esa zona y se santiguó.”

7) Checklist rápida para transformar “narrar” en “mostrar”

  • ¿Qué parte es núcleo y qué parte es contexto redundante?
  • ¿El tiempo es un dato… o una huella sensorial (clima, rutina, desgaste)?
  • ¿La violencia se expresa como etiqueta (“más”)… o como repetición / restos / consecuencias?
  • ¿Hay un gesto humano que convierta la imagen en escena?
  • ¿Has dejado un subtexto latente sin explicarlo (“se había soltado”)?

Créditos © 2025 Juanma Menéndez
Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0) .
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#procesos

¿Tu idea pide un golpe rápido o un viaje largo? En este post vas a aprender a distinguir cuento y novela desde lo que de verdad importa al escribir: la promesa al lector, el motor narrativo y cómo revisar tu borrador para que no se quede “a medio formato”.


1) Qué es / Idea central

Definición: el cuento es precisión: busca un impacto concentrado (una revelación, una ironía, un giro moral, una emoción nítida). La novela es acumulación: construye convivencia (mundo, voz, relaciones) y paga con capas, matices y consecuencias a lo largo del recorrido.

Regla de oro: si tu historia vive de un instante decisivo, escribe un cuento; si vive de un proceso (y sus consecuencias), escribe una novela.

2) Cuándo usarlo (y cuándo no)

  • Elige cuento si… hay una pregunta dominante que aprieta (un secreto, una decisión, una trampa moral) y todo puede empujar hacia un mismo efecto.
  • Elige novela si… necesitas un ecosistema de tensiones: relaciones que cambian, objetivos que se reformulan, consecuencias que se encadenan y personajes que evolucionan con el tiempo.
  • Evita el “formato híbrido por accidente” si… tu cuento se llena de escenas bonitas pero prescindibles, o tu novela se queda en una sola situación sin profundidad ni transformación.

3) Proceso paso a paso

Paso 1 — Preparación

Antes de escribir, diagnostica tu idea. No es teoría: es una forma de ahorrar páginas (o de evitar recortar lo que hacía falta).

  • Pregunta central: ¿puedes formularla en una frase?
  • Tipo de cambio: ¿el personaje cambia de golpe (instante) o por etapas (proceso)?
  • Necesidad de subtramas: ¿la historia respira mejor con varias líneas de tensión?

Paso 2 — Ejecución

Escribe según la promesa del formato (y no al revés).

Si es cuento: diseña una sola tensión principal y ordénalo todo para que crezca: cada escena sube la presión o cambia el sentido de lo anterior.

Si es novela: define una trama central y dos o tres “cuerdas” que la acompañen (relaciones, objetivos secundarios, conflicto interno). Piensa en consecuencias: lo que pasa en el capítulo 3 debe dejar huella en el 10.

Señal de que vas bien: puedes explicar tu historia sin “relleno”: en el cuento, por su impacto; en la novela, por su trayecto.

Paso 3 — Revisión

Revisa con tijera o con expansión, según el caso.

Para cuento: recorta todo lo que no aumente presión, no revele algo decisivo, no reoriente la lectura o no sostenga el tono del efecto final.

Para novela: revisa el ritmo: alterna tensión y respiración, pero haz que la pausa también construya vínculo, mundo o conflicto.

Error típico: escribir un cuento inflado (muchas escenas sin función) o una novela en miniatura (una sola idea estirada sin capas ni consecuencias).

4) Ejemplo aplicado

Antes: “Una mujer recibe cada año la misma postal sin remitente.” (Buena semilla, pero aún no decide formato.)

Después (versión cuento): la postal empuja a una decisión o destapa un secreto y el final reconfigura todo: el lector sale con un efecto claro.

Después (versión novela): la postal abre un proceso: búsqueda con etapas, encuentros, consecuencias y relaciones que se transforman. El sentido nace de la acumulación.

5) Checklist rápida

  • ✅ Puedo decir cuál es la promesa (impacto vs convivencia).
  • ✅ Sé si mando una tensión principal (cuento) o un ecosistema (novela).
  • ✅ Mis escenas tienen función: presión/revelación (cuento) o capa/consecuencia (novela).
  • ✅ El final cierra lo que prometí: efecto (cuento) o trayecto (novela).

6) Conclusión

Resumen: el cuento se construye como un mecanismo de precisión: todo empuja hacia un efecto. La novela se construye como una vida en movimiento: el sentido aparece por acumulación, evolución y consecuencias.

Regla final: no elijas por páginas: elige por promesa. Si prometes un golpe, recorta. Si prometes un viaje, añade capas.

Créditos © 2025 Juanma Menéndez
Esto significa que puede ser compartida, copiada, adaptada y redistribuida, incluso con fines comerciales, siempre que se dé el crédito adecuado al autor.
#procesos

Continuando el post Narración con un punto de vista de personaje y narrador no omnisciente, aquí van ejemplos prácticos que he estado aplicando en mis relatos (en concreto, en la novela en la que estoy trabajando).

En el primer borrador me preocupo casi exclusivamente del desarrollo de la trama: descripciones, diálogos, ritmo. Una vez lo termino, decido el tipo de narración. En este caso elegí POV (Point of View) de distintos personajes con narrador no omnisciente, y con eso empecé a pulir.

¿Qué es “pasar de la cabeza a los gestos”?

Es un proceso de revisión para que la emoción y la información no se expliquen desde dentro (“pensaba que…”, “siempre había creído…”), sino que se vean en la página: en lo que el personaje percibe, en lo que dice, en lo que hace y en cómo enfoca el mundo en ese momento.

Regla de oro: la emoción y la información solo existen si dejan rastro en percepción / diálogo / acción (o en un pensamiento mínimo, breve y anclado a lo que ocurre).

Cuándo elegir este proceso

  • Cuando el narrador “explica” demasiado: si tu borrador abusa de “sentía/pensaba/sabía…”, este método lo convierte en escena.
  • Cuando trabajas con varios POV: diferencia voces por foco, rutinas y fraseo (no por monólogos internos).
  • Cuando buscas tensión sin subrayado: el subtexto y los detalles seleccionados dejan que el lector infiera.

1) Reglas base para la novela

  • Nada de “siempre ha pensado que…” ni “toda su vida había sido…”, salvo en dosis muy pequeñas y muy pegadas a una acción concreta.
  • Las frases anteriores solo son posibles si el narrador está dentro de la cabeza del personaje (narrador omnisciente).
  • La emoción y la información existen solo si dejan rastro en:
    • lo que el personaje ve / oye / toca,
    • lo que dice,
    • lo que hace,
    • cómo interpreta algo en ese momento (no “ensayo sobre su vida entera”).

2) Herramientas para “sacar” lo que ahora llevas dentro de la cabeza del personaje

a) Diálogo con subtexto

En vez de:

Morales desconfiaba de Luisa y le molestaba que no le contara todo.

Se convierte en algo así:

Luisa responde con algo a medias.
Morales no le discute, pero…

—¿Eso es todo? —preguntó Morales.

Luisa sostuvo su mirada un segundo de más antes de asentir.

—Eso es lo que me han contado —dijo.

Morales se limitó a hacer un gesto con la cabeza. No la apretó más. Solo añadió:

—La próxima vez, quiero que me cuentes también lo que no te han dicho. A veces eso es lo importante.

Y se fue primero, dejándola sola en el pasillo.

Así dejamos que el lector entienda: – que hay desconfianza, – que Morales no cree que Luisa le diga todo, – sin que lo diga el narrador.

b) Gestos y rutinas como “contadores de estado”

En lugar de:

Nadya/Ivka está nerviosa porque teme que Weiss la descubra.

Usamos un gesto asociado a nerviosismo: repetir una acción (ajustar brazalete, alisar falda, repasar la misma frase en un papel).

Nadya se alisó la falda por tercera vez mientras esperaba a que el ascensor llegara al piso de Weiss. La tela ya no tenía ni una arruga. El guardia de la planta la miró un segundo, con curiosidad aburrida.

—¿Primera vez aquí? —preguntó.

Ella sonrió, demasiado rápido.

—No —respondió—. Hoy solo hace más calor.

c) Elección de foco en la escena

Lo que mira un personaje cuenta cosas sin explicarlas.

  • Weiss: mapas, firmas, sellos, cámaras; no rostros de víctimas.
  • Bohdan: esquinas, rutas de salida, silencios.
  • Morales: distancias, coberturas, ventanas, rutas de aproximación.

Ejemplo con Bohdan:

Mientras Krüger hablaba, Bohdan no miraba su cara, sino la ventana a su espalda, el ángulo muerto de la cámara del pasillo y el reloj de pared.

Sin decir “Bohdan es operativo y calculador”, el foco lo sugiere.

d) Fragmentos muy breves de pensamiento (no discursos)

Permitido si son cortos y anclados a lo que ocurre:

  • “Demasiado tarde.”
  • “Eso no cuadra.”
  • “Ahí está.”

No permitido (o a reducir al mínimo):

  • “Llevaba toda la vida pensando que…”
  • “Desde niño tenía la certeza de que…”

Por ejemplo, con Krüger:

Otto vio la firma de Weiss al pie del documento.

“Así que eras tú”, pensó.

Ya no hace falta añadir nada más tipo “y comprendió que toda su vida…”.

3) Cómo aplicarlo personaje a personaje

Estos personajes son los que estoy desarrollando en mi novela, y cómo “saco” lo que llevan dentro sin explicarlo.

Morales

Qué tiene en la cabeza: culpa por España, profesional militar, desconfianza estructural, miedo a fallar la misión.
Sácalo así: – Siempre que entra en un lugar, primero mira salidas, alturas, campos de tiro. – Frases secas, pocas palabras; cuando alguien “habla de más”, lo corta. – En momentos de duda, pide comprobaciones extra o repite un plan de forma fría aunque esté inquieto.

Álvarez

Qué tiene en la cabeza: orgullo, cuentas pendientes, sentido de “caza”, cicatriz + memoria.
Sácalo así: – Le cuesta obedecer órdenes sin replicar algo. – Demasiado directo a veces en preguntas. – La pierna/cicatriz solo se acentúan en situaciones clave (cuando ve a Morales, o cuando algo le recuerda España).

Ivka

Qué tiene en la cabeza: doble identidad, pasado de guerrillera, disciplina soviética, cicatriz interior de familia perdida.
Sácalo así: – Reacciones físicas cortas ante disparadores del pasado: olor a bosque, idioma ucraniano, gente entrando de noche en casas (detenciones), etc. – Deja que “resbale” alguna expresión o palabra que no encaja del todo con una chica criada en Kiev, y que alguien la mire raro. – En escenas con Bohdan, que ella mida mucho sus palabras; la confianza real se ve en micro silencios, no en confesiones largas.

Bohdan

Qué tiene en la cabeza: agente soviético leal, capas de cinismo, ve a todos como piezas.
Sácalo así: – Cuaderno, doble bolsillo, siempre una ruta alternativa. – Evita que diga frases tipo “soy leal a la URSS ante todo”; que eso se vea en sus decisiones. – Que muchas veces responda con “órdenes son órdenes” o “no es tu problema” cuando podría explicar más.

Weiss

Qué tiene en la cabeza: tecnócrata, ambición fría, herida Hanna, necesidad del pasaporte.
Sácalo así: – Reaccionando más a informes que a personas. – Tratando lo íntimo (Hanna, EEUU) como “datos que faltan en una ecuación”, no como confesión sentimental. – Nunca estallando: como mucho, un gesto mínimo (apretar lápiz, ajustar gafas, mirar por la ventana) cuando algo se le tuerce.

4) Método práctico para revisar escenas ya escritas

Busca todo lo que sea del tipo:

  • “pensaba que…”
  • “siempre había creído…”
  • “para él/ella, aquello era…”
  • “sabía que, en el fondo…”

Por cada uno, pregúntate:

  • ¿Se puede mostrar con un gesto, una frase, un detalle del entorno?
  • ¿Basta con acotarlo a ese momento? (Ej.: “en ese instante le pareció que…”)

Reescribe en clave externa:

  • Cambia “sentía” por “hizo”.
  • Cambia “sabía” por “miró / recordó / tomó” algo concreto.
  • Si no queda más remedio: deja solo 1 o 2 frases de pensamiento directo por escena, y cortas.

Conclusión

Si estás escribiendo con narrador no omnisciente, el objetivo no es eliminar la emoción: es cambiar su forma. Menos etiqueta (“estaba nerviosa”), más evidencia (gesto, foco, subtexto, decisión).

Cuando el lector infiere, participa. Y cuando participa, la escena se queda.


¿Lo probamos? Pega aquí un párrafo “explicón” y lo reescribimos con foco, gesto y subtexto.

#procesos

El narrador en primera persona crea una conexión inmediata entre lector y personaje. Es íntimo, sesgado y potente, pero también exige disciplina para no romper sus reglas internas. En esta guía verás cuándo usarlo, qué ventajas ofrece y cómo evitar sus trampas más comunes.

¿Qué es el narrador en primera persona?

Es un punto de vista en el que un personaje narra su propia historia desde el “yo”. Su fuerza está en la subjetividad: todo lo que conocemos pasa por su experiencia directa.
Regla de oro: solo puede narrar lo que percibe, piensa o interpreta. Nada de datos externos que no pueda conocer.

Cuándo elegir narrador en primera persona

  • Para máxima inmersión emocional: perfecto para historias donde la vivencia interna es el eje.
  • Para jugar con sesgos y subjetividad: ideal para misterio, autoengaño o perspectivas parciales.
  • Para relatos de transformación personal: crecimiento, confesiones, crisis, cambios de identidad.

Ventajas

  1. Cercanía inmediata: el lector entra en la mente del narrador sin filtros.
  2. Voz distintiva: permite crear un lenguaje propio, con ritmo, muletillas y estilo emocional.
  3. Control del misterio: al limitar la información disponible, se genera tensión narrativa natural.

Límites (y cómo gestionarlos)

  • Perspectiva limitada
    Solución: usa pistas, detalles sensorialales o conversaciones que aporten contexto sin romper el punto de vista.
  • Exceso de introspección
    Solución: alterna pensamiento con acción y escena para evitar que el ritmo se estanque.
  • Omnisciencia accidental
    Solución: convierte datos imposibles en sospechas, interpretaciones o intuiciones del personaje.

Reglas operativas (cómo escribirlo)

  1. Diseña la voz antes de escribir: tono, léxico, ritmo, sesgo.
  2. Cuida la coherencia perceptiva: todo debe pasar por los sentidos y el pensamiento del narrador.
  3. Aprovecha contradicciones y subtexto: lo que dice vs. lo que realmente revela.
  4. Equilibra interioridad y exterioridad: demasiada introspección mata la escena; demasiada acción borra la subjetividad.

Errores comunes

  • El narrador sabe cosas imposibles: confunde al lector y rompe el POV.
    (Arreglo: reformular como deducción o eliminar la información.)
  • Voz genérica: suena a narrador omnisciente disfrazado.
    (Arreglo: trabaja ritmo, vocabulario y perspectiva emocional.)
  • Pensamientos irrelevantes: bloquean el avance narrativo.
    (Arreglo: cada reflexión debe tensar, transformar o preparar algo.)

Ejemplos comparados

Mal (lo que evitar)
“Luis llevaba semanas planeando traicionarme y yo lo sabía.”

Mejor (aplicando el concepto)
“Luis evitaba mi mirada. Frotaba las llaves como cuando tiene algo que esconder. No tengo pruebas, pero algo en él me erizaba la nuca.”

Por qué funciona: La segunda versión muestra percepciones e interpretaciones, no información imposible.

Checklist de edición (3 minutos)

  • ¿La voz del narrador es coherente durante toda la escena?
  • ¿La información se basa en percepción o inferencia, no en omnisciencia?
  • ¿Incluyo detalles sensoriales con función dramática?
  • ¿El ritmo coincide con la emoción dominante?
  • ¿La escena cierra con una pregunta dramática o mini-giro?

Ejercicio rápido (10’)

  1. Escribe una escena de 150 palabras en la que el narrador malinterprete una situación.
  2. Reescríbela intensificando un sesgo emocional (miedo, celos, orgullo).
  3. Haz una tercera versión con un narrador poco fiable que se contradiga.

Conclusión

La primera persona es un punto de vista poderoso cuando se usa con intención: voz definida, percepción clara y subjetividad bien gestionada. Dominarla te permitirá crear relatos más íntimos, tensos y memorables.

#procesos

Este enfoque combina focalización interna (vemos la historia a través de un personaje) con un narrador no omnisciente (no lo sabe todo, no adelanta datos ocultos, no entra en otras mentes). Resultado: inmersión, suspense y verosimilitud, a cambio de una regla de oro: solo contamos lo que ese personaje percibe, recuerda, razona o imagina.

Qué es y qué no es

  • Sí es: una cámara dentro de la conciencia de un personaje (sus percepciones + inferencias), expresado en 1ª o 3ª persona.
  • No es: una voz que todo lo sabe (omnisciencia) ni una cámara neutra externa (focalización cero).
  • Puede ser:
    • 1ª persona limitada: “Yo apagué la luz. Me pareció oír pasos.
    • 3ª persona limitada: “Apagó la luz. Le pareció oír pasos.

Ventajas

  • Inmersión emocional: el lector “piensa” y “siente” con el personaje.
  • Suspense natural: como el personaje ignora cosas, el lector también.
  • Voz con carácter: el lenguaje y las metáforas nacen de su mirada.

Reglas operativas (cómo escribirlo)

  1. Filtro de conciencia: cada dato “pasa” por cómo el personaje percibe/entiende. Mejor: “El olor a gas le arañó la garganta” (no “Se había producido una fuga de butano”).

  2. léxico coherente: vocabulario, metáforas y juicios acordes a su edad, cultura, oficio. Si es enfermera: “pulso irregular”; si es carpintero: “como una tabla combada”.

  3. Pensamiento sin abuso de cursivas: usa estilo indirecto libre para fundir voz y narración. Ej. “Se detuvo en el rellano. Otra vez la vecina. No iba a abrir.”

  4. Información limitada: nada de “saber” lo que sienten otros salvo por indicios (gestos, tono, actos).

  5. Distancia variable: acerca (frases cortas, sensoriales) en tensión; aleja (frases más largas) en reflexión.

Errores comunes (y arreglo rápido)

  • Head-hopping (saltos de mente dentro de una misma escena). Arreglo: una escena = un POV. Si necesitas cambiar, usa corte/separador claro.
  • Datos imposibles (“no podía saberlo”). Arreglo: convierte certezas en inferencias: “parecía nervioso”, “debía de haber corrido”.
  • Voz neutra pese a usar POV. Arreglo: colorea el lenguaje con su idiolecto (sin caricatura), incluye detalles ancla propios de su mirada.
  • Info-dumps (historia previa enciclopédica). Arreglo: introduce pasado por objetos, gestos, decisiones y fricción, no por parrafadas expositivas.

Ejemplos comparados

Mal (omnisciente)

“Claudia abrió la puerta sin miedo. Sabía que el ladrón ya había escapado por la azotea y que la vecina del quinto había llamado a la policía.”

Bien (3ª limitada, narrador no omnisciente)

“Claudia empujó la puerta. El pasillo olía a metal. ¿Sangre? En la azotea, una vibración: pasos que se apagaban. Ojalá la del quinto hubiera marcado el 091.”

Mal (saber interior ajeno)

“El camarero estaba furioso con ella; pensó en escupirle el café.”

Bien (inferencias desde el POV)

“El camarero dejó la taza demasiado fuerte; el borde tintineó. La miró de reojo, boca apretada. Mejor no pedir azúcar.”

Cómo meter pasado sin omnisciencia

  • Objeto detonante: el personaje toca algo y se activa un recuerdo funcional (breve, concreto, ligado a la acción).
  • Diálogo con subtexto: deja que otro personaje “provoque” datos del pasado con preguntas/cortes.
  • Microflash sensorial: 1–3 frases que cruzan presente y recuerdo (olor, textura, una palabra).

Checklist rápida (edición en 3 minutos)

  1. ¿Hay un solo POV por escena?

  2. ¿Cada dato puede percibirse o inferirse por ese personaje?

  3. ¿El lenguaje refleja su idiolecto (sin excesos)?

  4. ¿El pasado entra por acción/objeto/diálogo, no por resumen?

  5. ¿Evitas etiquetar emociones ajenas como certezas?

Plantilla mínima (copiar/pegar)

[Escena X — POV: _______]

Objetivo inmediato del personaje: ________
Obstáculo visible: ________________________
3 percepciones sensoriales (propias de su mirada):
  - ________
  - ________
  - ________
Inferencias (sin ver otras mentes):
  - “Parece ________ porque ________”
Recuerdo funcional (máx. 2-3 frases) disparado por [objeto/gesto/olor]:
  - ________
Salida de escena (pregunta/giro):
  - ________
  

Ejercicio (10 minutos)

  1. Escribe 120–160 palabras en 3ª limitada (POV Clara). Escenario: noche, portal; oye un golpe arriba.

  2. Reescribe el mismo momento en 1ª limitada manteniendo solo lo que Clara percibe o infiere.

  3. Marca en negrita 3 palabras de su idiolecto (que no usaría otro personaje).

Conclusión

El narrador no omnisciente con POV de personaje te obliga a elegir: qué ve, qué oye, qué interpreta. Esa limitación es una fuerza: dirige el foco, afila el tono y enciende el suspense.

#procesos

La puntuación no solo separa ideas: marca el pulso emocional de la escena. En este post abro un fragmento  cualquiera y le hago una intervención mínima para que el ritmo pase de plano a tenso sin cambiar el contenido.

Fragmento base (antes)

El pasillo quedó vacío y la luz del patio entró como un hilo, ella detuvo el paso para escuchar mejor pero solo oyó el agua en la pila y el murmullo de la calle, pensó en volver a su cuarto y sentarse, quizá escribir algo, quizá esperar.

Diagnóstico rápido

• Fraseo isócrono: varias oraciones de longitud similar que aplanan el pulso.

• Comas en cadena: listados que crean “rumor” en lugar de latido.

• Puntos tardíos: la acción llega “tarde” y el énfasis se pierde.

Intervención 1 — Cortes estratégicos

Objetivo: convertir la enumeración en tres golpes y dejar un silencio de sospecha.

Después (1):

El pasillo quedó vacío. La luz del patio entró como un hilo. Ella detuvo el paso. Escuchó. Agua en la pila; el murmullo de la calle. Pensó en volver al cuarto y sentarse. Escribir. Esperar.

Qué cambia:

puntos cortos en la primera mitad (percepción fragmentada) y frases monoverbales al final para comprimir la voluntad. El lector respira menos, por diseño.

Intervención 2 — Silencios y subtexto

Objetivo: crear micro-tensión sin añadir información nueva, solo con pausas y contraste.

Después (2):

El pasillo quedó vacío. La luz del patio entró como un hilo. Ella detuvo el paso y escuchó: agua en la pila; calle. Dudó. Volver al cuarto y sentarse. Escribir—no. Esperar.

Qué cambia:

dos recursos: dos puntos para “enfocar” lo oído; guion largo para simular una objeción interna. La progresión lógico–emocional queda a la vista sin explicarla.

Intervención 3 — Versión final (ritmo + imagen)

Después (final):

El pasillo quedó vacío. La luz del patio, un hilo. Se detuvo: agua en la pila; calle. Dudó. Volver y sentarse. Escribir—no. Esperar. El latido le contestó desde la puerta cerrada.

Nota: Añadí una imagen-cierre (“el latido… desde la puerta”) que condensa tensión sin explicar nada. Si no quieres añadir imagen, conserva el cierre en “Esperar.”

Reglas prácticas de ritmo (aplícalas al editar)

• Un golpe, un punto. Acción o percepción significativa → punto. Evita encadenar tres acciones clave con comas.

• Dos puntos para foco. «Escucha: …» «Ve: …» Sirven para “acercar” lo relevante.

• Punto y coma para respiración tensa. Úsalo como “medio punto” donde cortar del todo aflojaría demasiado.

• Guion largo como bisagra del subtexto. «Escribir—no.» simula rectificación/objeción sin narrador explicativo.

• Varía la longitud. Alterna corto/medio. Tres frases iguales seguidas = meseta.

Mini-guía de edición en 5 minutos

• Subraya el verbo núcleo de cada oración. Si hay dos, probablemente sobra una coma: convierte en dos frases.

• Marca la imagen más concreta del párrafo; acércala al final (cierre con efecto) o al principio (gancho).

• Convierte una oración en monoverbal (p. ej., «Escuchó.» «Dudó.») cuando quieras apretar el ritmo.

• Reemplaza una coma por punto y coma en el momento de máxima tensión respiratoria.

• Lee en voz alta. Donde te falte aire, punto. Donde la frase te pida contraste, dos puntos o guion largo.

Plantilla de reescritura (copiar/pegar)

[Texto original de 60–120 palabras]

  1. Segmenta en golpes de acción/percepción:    – ...    – ...    – ...

  2. Decide el latido: [lento / medio / tenso]    – Cortes (.) en: ...    – Focos (: ) en: ...    – Tensión (; / —) en: ...

  3. Imagen cierre:    – ...

Antes / Después compactado

Antes: El pasillo quedó vacío y la luz del patio entró como un hilo, ella detuvo el paso para escuchar mejor pero solo oyó el agua en la pila y el murmullo de la calle, pensó en volver a su cuarto y sentarse, quizá escribir algo, quizá esperar.

Después: El pasillo quedó vacío. La luz del patio, un hilo. Se detuvo: agua en la pila; calle. Dudó. Volver y sentarse. Escribir—no. Esperar.

#procesos

Qué es una “escena imán”

La “escena imán” es tu apertura: el primer bloque que fija la atención del lector y le promete una historia concreta. No es un resumen ni un prólogo enciclopédico. Es un momento en marcha, con foco y fricción dramática suficiente para que la lectura continúe.

Señales de que tu apertura flojea

  • Explicas más de lo que muestras.
  • El personaje “piensa” o “recuerda” durante párrafos sin acción visible.
  • No se entiende qué quiere quién, ni qué está en juego.
  • El tono no insinúa el género/alcance de la historia.

Para qué sirve la apertura (3 funciones)

  • Orientar sin explicaciones: quién actúa, qué quiere y dónde estamos (lo mínimo).
  • Prometer: tono, alcance y reglas del juego (género).
  • Impulsar: dejar una pregunta dramática o mini-giro que empuje al segundo bloque.

Clichés de apertura a esquivar

  • “Desperté…” (o mirar al espejo para describirse).
  • El sueño que “en realidad…” no cuenta.
  • Diario/carta expositiva para volcar trasfondo.
  • Meteorología ornamental (“llovía como si el cielo…”) sin función dramática.
  • Exceso de palabrería en el primer párrafo (glosarios, linajes, leyes…).

Ejemplo rápido (antes / después)

Antes (explicativo):

Me mudé a esta ciudad porque necesitaba empezar de cero. La gente dice que es peligrosa, pero yo soy valiente y no me asusto fácilmente. Aquella mañana llovía mucho y estaba muy cansado de tanto viaje. Tenía una entrevista importante por la tarde.”

Después (escena imán):

“La portera no me abrió. Golpeé otra vez. El felpudo chorreaba sobre mi maleta y, del otro lado, una radio mascaba noticias de sucesos.

—Vengo por el anuncio —dije.

El cerrojo rascó. Se abrió lo justo para que saliera un olor agrio.

—Llegas tarde. El piso ya no está libre.”

Qué cambió: hay acción mínima (golpear/llamar), foco (quien, objetivo: conseguir piso), detalle ancla (radio de sucesos, felpudo, olor), promesa de género (posible novela negra), pregunta dramática (¿que hacer ahora bajo la lluvia?).

Checklist rápida (7 ítems)

  • Conflicto en marcha: ¿ya sucede algo que pone en riesgo un objetivo concreto?
  • Foco: ¿se ve con claridad quién actúa, qué quiere y dónde?
  • Detalle ancla: ¿hay un detalle sensorial específico que sitúe?
  • Promesa de género: ¿insinúas tono/reglas/alcance de la historia?
  • Curiosidad, no explicación: ¿evitas contar el contexto que puedes mostrar después?
  • Fricción verbal: ¿puntuación y silencios cargan tensión (evitas frases planas y largas)?
  • Salida limpia: ¿cierras con pregunta dramática o mini-giro que empuje al siguiente bloque?

Una buena apertura no es “brillante” por adjetivos, sino porque coloca una pieza en movimiento que el lector quiere seguir mirando. Si dudas, elimina explicación, eleva fricción, siembra un ancla y sal por pregunta.

#procesos

Las historias hablan entre sí. Toda ficción dialoga con lo que vino antes: guiños, citas, homenajes, reescrituras. Bien usado, ese diálogo enriquece tu texto; mal usado, te mete en problemas de originalidad o de derechos.

Aquí tenemos algunas posibilidades de hacerlo

1) Formas de referencia (de más explícitas a más sutiles)

a) Cita textual breve

Reproduces unas pocas palabras o una frase corta y atribuyes la fuente.

Cuándo usarla: para marcar una voz ajena (epígrafe, diálogo, carta).

Cómo hacerlo: comillas + autor/obra.

«Navegar es necesario…», recuerda Marta, pensando en La Odisea.

Tip: si la cita supera lo “breve”, mejor resume o pide permiso.

b) Parafraseo con atribución

Trasladas el sentido con tus palabras y nombras la fuente.

“Al revés que en Tolstói, sus reconciliaciones no eran iguales y sus distancias siempre lo eran de la misma manera”

(Ver relato completo)

Peligro común: el parafraseo mosaico (cambiar sinónimos manteniendo la estructura del original). Evítalo.

c) Alusión / guiño

Referencia indirecta que el lector reconoce por contexto.

“..cuyos apellidos no importan, pero que eran conocidas como los Montesco y Capuleto de Vetusta…”

(Ver relato completo)

Funciona si: la escena se sostiene aunque el lector no capte el guiño.

d) Homenaje estilístico (pastich)

Emulas recursos de otro autor (ritmo, sintaxis, focalización), sin copiar frases ni tramas.

Bien: adoptar el tono telegráfico de Hemingway.

Mal: calcar enunciados de El viejo y el mar.

e) Intertexto estructural (motivo, arquetipo, patrón)

Reusas estructuras universales: viaje del héroe, triángulo amoroso, “investigación que revela al investigador”…

Clave: tu expresión y combinatoria deben ser propias (personajes, voz, mundo, conflictos).

f) Reescritura / retelling

Retomas un mito o clásico desde otra perspectiva

Asegúrate de: aportar mirada y trama nuevas; no “cambiar nombres” al original.

g) Epígrafe curado

Abres capítulos con citas breves y pertinentes.

Reglas rápidas: brevedad + atribución exacta + coherencia temática.

h) Parodia y contraste

Imitas para transformar con finalidad crítica, humorística o de contraste.

Evita: reproducir extensamente la forma exacta del original.

i) Collage documental (falso o real)

Integras recortes (cartas, noticias, diarios).

Si es real: comprueba derechos; si es inventado, deja claro en el texto que lo es.

2) Límites: dónde está la frontera del plagio

  • Idea vs. expresión: Las ideas, temas y estructuras no se protegen; la expresión concreta (frases, escenas, diálogos, orden original) sí.
  • Originalidad suficiente: Tu texto debe mostrar aporte propio (voz, selección, combinación, propósito).
  • Derecho de cita: permite citas breves, con finalidad de análisis, comentario o juicio crítico, proporcionales al fin, y con atribución (autor y fuente). Para epígrafes, aplica el mismo criterio de brevedad y propósito. (Esto es una orientación genera no os lo toméis como algo seguro).
  • Parafraseo tramposo: Cambiar palabras manteniendo estructura y orden del original puede ser plagio.
  • Acumulación: muchas citas “breves” que, sumadas, reconstruyen el original → riesgo alto.
  • Traducciones: traducir un fragmento protegido no lo hace libre; sigue siendo obra derivada.
  • Domino público: si la obra es muy antigua (ha expirado el copyright), puedes usarla, pero ediciones modernas pueden tener derechos sobre notas, prólogos o ediciones críticas.

3) Cómo agregar referencias sin perder tu voz

  • Función narrativa primero: cada referencia debe hacer avanzar personaje, conflicto o tema.
  • Capas de lectura: que el guiño sume a quien lo reconozca, pero que el texto funcione solo.
  • Economía: un guiño certero vale más que diez nombres propios.
  • Integración orgánica: que la referencia nazca del punto de vista del personaje, no del autor hablando por encima.

#procesos

Situación: Nuestro personaje está en un atasco

  1. Verbo dominante: alterarse (querer forzar el avance).

  2. Gesto ancla: toca el claxon en ráfagas y tamborilea el volante.

  3. Objetivo / Carencia: llegar a tiempo / creencia: “si no llego puntual, me lo recriminarán”.

  4. Microcambio: quita las manos del claxon, enciende los warning, llama para avisar… y entra a la gasolinera a por café.

Mini-escena (6–8 líneas) — mostrar, no explicar

El atasco es una cuerda tensa: una, dos, tres ráfagas de claxon.

Él tamborilea el volante como si pudiera empujar la fila con los dedos.

Una ambulancia suena a lo lejos y todos abren huecos menos su carril.

Mira el reloj, calcula excusas, se oye a sí mismo en reuniones pasadas hablando de puntualidad.

Apaga el claxon a mitad de un impulso, pone los warning y baja la ventanilla.

—Llego tarde —dice por teléfono—. Llego bien.

Gira hacia la gasolinera, deja que el olor a café le enjuague la prisa.

Por primera vez, el tiempo no corre: respira.

#procesos #personajes #creacion